viernes, 15 de junio de 2012

María Baltasara De los Reyes


Otra digna “Comunicada” y eminente patriota, bien puede ser llamada Ia primera mujer soldado de Ia República, pues estuvo presente fusil en mano, Ia noche gloriosa del 27 de febrero la poetisa Josefa Perdomo Ia considera Ia primera de Ias mujeres de febrero.

Durante el transcurso de Ia conspiración, María Baltasara había colaborado con entusiasmo a Ia causa de Ia indepen­dencia participando en Ias actividades de “La Filantrópica”. Cuando Duarte tuvo que esconderse de Ia persecución de Ias autoridades haitianas encontró un refugio seguro en Ia casa de esta mujer. Fue tanta su discreción que ni aún Ia misma familia de Duarte sabia donde estaba escondido.

Astutamente María Baltasara, había sugerido su propio hogar porque se encontraba justo frente a los Duarte. Nadie buscaría a Duarte tan cerca de su propia casa. Pero allí estaba él, y detrás de una celosía podía diariamente ver a su familia sin que ellos se dieran cuenta. María Baltasara no descubrió el secreto sino hasta después de Ia salida de Duarte hacia el exterior.

Los Trinitarios no tenían a menos Ia condición femenina Incluían a Ias mujeres en sus planes para crear Ia nueva nacio­nalidad, así que llegado el momento de arriesgar sus vidas, no le negaron a estas Ia oportunidad de compartir los riesgos militares y con ello, Ia gloria de participar, arma en mano, en Ia hora suprema de Ia acción patriótica.

El día del levantamiento de febrero esta mujer acudió a Ia cita con Ia historia, y armada de un fusil, estuvo en Ia noche del 27 de febrero y la madrugada del 28, de guardia en el fuerte del Angulo e hizo varias incursiones hacia el rio.

De manera que cuando salió el primer sol sobre una República Dominicana independiente encima de los muros de un fuerte de Ia ciudad de Santo Domingo estaba una mujer haciendo guardia. Ella fue la precursora de otras, que en el devenir de nuestra historia, acompañarían a los hom­bres dominicanos; en tantos hechos de armas.

jueves, 14 de junio de 2012

Mujeres de Febrero


Desde nuestro surgimiento como República Dominicana, el 27 de febrero de 1844, la participación activa y la incorpo­ración de la mujer a los procesos de luchas a favor de los mejores intereses del país ha sido importante.

Las mujeres, sin lugar a dudas han contribuido a la construcción del camino hacia el desarrollo social, el progreso económico y la paz en nuestro país.

La participación conjunta, mancomunada, de mujeres y hom­bres en los procesos de cambios ha generado grandes ideas, valores y comportamientos que han permitido la construcción de una sociedad cada vez más respetuosa de los derechos humanos, responsable de crear las condiciones y las normativas que garanti­cen el sustento de una cultura igualitaria de género.

Mujeres de Febrero recoge en un texto ágil algunos ejemplos de mujeres que con su valor, entrega, y sacrificio ayudaron a construir la nación que hoy compartimos con orgullo.

Mujeres de Febrero, que presentamos, es una muestra de que aún persisten las convicciones y valores que hicieron posible el surgimiento de nuestra República, sembrados por los Trinitarios y por cientos de heroínas anónimas que los acompañaron.

Pese a que este documento reseña la participación de desta­cadas mujeres en el proceso de independencia de la República Dominicana, por lo que nos complace presentar esta reedición justo en ocasión de La conmemoración del Día Internacional de la Mujer, cuando recordamos la lucha de las mujeres por la reivindi­cación de sus derechos económicos y sociales.

Maria Baltasara de los Reyes, Josefa Antonia Pérez de la Paz, Ana Valverde, María Trinidad Sánchez, Juana Saltitopa, Concepción Bona, Manuela Diez y Jiménez, Rosa Duarte, Maria de las Angustias Villa, Filomena Gómez de Cova, Rosa Montás de Duvergés, Froilana Febles, María de Jesús Pina y Rosa Bastardo de Guillermo. 

Fuente: Mujeres de Febrero, Ministerio de la Mujer

miércoles, 13 de junio de 2012

El Movimiento Revolucionario 14 de junio


El Movimiento Revolucionario “14 de junio”, se convirtió en la tercera fuerza política de entonces y la principal organización anti-imperialista, a través de su líder, Manuel Aurelio Tavárez Justo (conocido como "Manolo") se había alertado al presidente Juan Bosh sobre la posibilidad de un golpe de Estado en su contra apoyado por la Iglesia, la Burguesía, el Alto Mando Militar y la Embajada de Estados Unidos. En una concentración en la puerta del Conde en Santo Domingo, afirmó ' "Óiganlo señores de la reacción, si imposibilitan la lucha pacífica del pueblo, el "14 de junio" sabe muy bien donde están las escarpadas montañas de Quisqueya; y a ellas…a ellas iremos, siguiendo el ejemplo y para realizar la obra de los Héroes de junio de 1959, y en ellas mantendremos encendida la antorcha de la libertad, el espíritu de la Revolución….porque no nos quedará, entonces, otra alternativa, que la de Libertad o Muerte"!!
Tras el golpe de Estado del 25 de septiembre de 1963, e instalado un triunvirato presidido por Emilio de los Santos, el Movimiento Revolucionario “14 de junio”, dio inicio, la noche del 28 de noviembre, a una insurrección, con seis (6) frentes guerrilleros, que tenía como propósito el retorno al orden institucional y la reposición de la Constitución de 1963.
En el más importante de los frentes, ubicado en Las Manaclas, estaba Manolo Tavárez Justo, quien a la vez era el Comandante General de la guerrilla.
Con una débil y pobre preparación física y militar, junto a un entorno político nacional dominado por la derecha y con una resistencia urbana-social escasa e inefectiva, el movimiento insurgente fue rápidamente diezmado, al extremo de que a 21 días de iniciado cuatro (4), de los seis (6) frentes, estaban desmembrados, con la agravante, tal y como se consigna en el Diario de la Guerrilla de Las Manaclas, que más de la mitad de los integrantes del principal frente guerrillero estaba al borde del colapso o capturados. Veintinueve (29) hombres perdieron la vida, y Manolo Tavárez Justo fue capturado vivo y fusilado, a pesar de que se le habían dado garantías de que su vida sería respetada.
El fusilamiento de Manolo Tavárez Justo provocó la renuncia del presidente del Triunvirato Emilio de los Santos, y sirvió de inspiración a la lucha contra los que habían realizado el golpe de estado en 1963.

Aniana Vargas


Se inició en Ia lucha contra Ia dictadura y partió hacia el exílio en 1959, donde se ligó intensamente a Ias actividades antitrujillistas. De regreso al país, se integró al Movimiento Revolucionario 14 de Junio. En abril de 1965 combatió en Ia zona norte de Ia capital bajo Ia dirección de Roberto Duvergé. Años más tarde fundó una federación de campesinos para luchar contra los desalojos y por Ia preservación de Ia cuenca de los Rios Yuna y Blanco.

Emma Tavárez Justo


Dirigente del Movimiento Revolucionado 14 de Junio. Estudió Derecho en Ia Universidad Autónoma de Santo Domingo, donde se destaco como dirigente estudiantil. Posteriormente militó en el Partido Comunista Dominicano (PCD). En abril de 1965 se incorporó a Ias fuerzas constitucionalistas y fundó un centro para recibir combatientes heridos cuyos comandos no ofrecían condiciones para su convalecencia.

Piky Lora


Guerrillera en Ia insurrección armada del Movimiento Revolucionado 14 de Junio en 1963 en el frente Juan de Dios Ventura Simó que operó en Ias montañas de Ocoa. Sufrió cárcel y exilio, y a su regreso al país en 1965 se unìó a Ias fuerzas constitucionalistas desde el Comando Central del 14 de Junio. Fue instructora militar en Ia Academia 24 de abril. Abogada, especialis­ta en materia de tierras, posteriormente defendió al Estado del robo de terrenos por parte de particulares.

Hilda Gautreau

Militante del Movimiento Revolucionado 14 de Junio y posteriormente del Movimiento Popular Dominicano (MPD). Fue activista estudiantil y se graduó de abogada en Ia Universidad Autónoma de Santo Domingo. Como tal, defendió a presos políticos en los tribunales del país. Se integró a Ia revolución de 1965 desde el Comando Médico y participó en los combates del Puente Duarte los días posteriores al 24 de abril.

Yolanda Guzmán

Militante del Partido Revolucionado Dominicano (PRD) y sindicalista. Fue una de Ias primeras mujeres combatientes caídas en Ia guerra de 1965. El 2 de mayo, en un paraje de Guanuma, mientras alentaba a los pobladores a tirarse a Ias calles a luchar contra Ia intervención, fue fusilada por miembros del Centro de Enseñanza de Ias Fuerzas Armadas (CEFA) que defendían al gobierno golpista.

Las Mujeres de 1965


El 24 de abril de 1965 estalló una de Ias manifestaciones populares más importantes de Ia historia republicana en nuestro país. La causa de esta insurrección que devino en levantamiento armado fue el golpe de Estado de 1963 contra el gobierno dei profesor Juan Bosch. En reclamo por Ia vuelta a Ia constitucionalidad, Ias fuerzas populares encabeza­ron una revolución triunfante que derrocó el gobier­no golpista.

A cuatro dias de Ia revolución, y con el fln de frustrar Ias aspiraciones de reponer el gobierno legítimo que tenía el pueblo, se produjo una inter­vención militar norteamericana en Santo Domingo. Con Ia Ilegada de Ias tropas invasoras a territorio nacional, Ia revolución se convirtió entonces en una guerra patriótica.

Las fuerzas constitucionalistas resistieron e heroísmo, pero dada Ia desigualdad, perdieron Ia guerra. La victoria moral, sin embargo, fue de tal magnitud que jamás en Ia historia dominicana ha sido posible desconocer Ia soberania popular.

Abril dei 65 es un híto en Ia historia dominicana; y allí, en ese escenario, como en tantos otros, Ias mujeres tambíén estuvieran.

Como en Ia Guerra de Independencia, o en Ia irimera intervertción norteamericana de 1961, o en Ia resistencia a Ia dictadura trujillista, también en Ia revolución de abril de 1965 Ias mujeres se integraron a Ia lucha.

¿Qué hicieron Ias mujeres?
Tareas tradicionales como organizarei suministro de comida; tareas audaces como entrenarse en el manejo de Ias armas y luego impartir instruccíón a otros combatientes; tareas diversas de logística como procurar fondos y comida en el interior dei país mediante contactos e incursiones fuera de Ia zona de guerra; servir de correo clandestino, tipificar sangre, organizar a Ias personas heridas en los hospitales y distribuir documentos, trasladas rmas, procurar combustible y enterrar a los muertos; tareas imprescindibles y riesgosas sin Ias cuales no hubiese sido posible Ia resistencia.

iQuiénes eran ellas?
De diversa procedencia, Ia mayoría eran mujeres jóvenes que venían de una larga dictadura con legítimas ansias de libertad y que anhelaban un Estado democrático donde el pueblo eligiera su propio destino. Algunas eran conocidas; otras lucha­ron en el anonimato y su aporte quedó en el silencio, pero por haberse sumado ai movimientó constitu­cionalista, abril dei 65 quedó como ejemplo impere­cedero de heroísmo patriótico y de lucha por Ia dignidad nacional.
Hilda Gautreau, Yolanda Guzmán, Emma Tavárez Justo, Piky Lora, Aniana Vargas, y otras miles iguales a ellas estuvieron presentes; combatieron, resistieron...ellas tambien hicieron abril.